lunes, 21 de septiembre de 2015

Fusión creativa: Dualidad

Saludos lectores:

Les comparto un nuevo encuentro escrito de Fusión creativa con mi amigo Jesús. 




Dualidad
Jesús Ademir MoralesRojas / Martha Lucía Gallego López


Como la inspiración propia, aquella sublime, con cánticos de aclamación, removiendo escombros, luchas, batallas.
Constantes de esfuerzos, replanteando historia, descubriendo mundos.

La luz le dice a la oscuridad lo
que le inspira, hace desear y pensar.

Como quienes requieren calor y se acercan sin miedo al fuego abrazador, ese cálido punto de contacto entre el frío y la desolación.

Lo mismo el afuera al adentro  y
la prosa a la poesía.

Eclipses inesperados que se creían puntos distantes, sin encuentro posible, permite el mágico contacto que logra el éxtasis.


I


Luz

Tener como propósito revelarlo todo,
hacerlo manifiesto,
identificar los trazos que revelan tu presencia de una sola vez,
de manera urgente y ansiosa.

Ser humilde vía,
para que las cosas del mundo proclamen su ser,
darte en ofrenda el universo entero,
en un silencioso canto de brillos.

Pero mi radiante presencia,
en incontenible precipitación,
es capaz de cegar: acaso te busco,
tal vez tanteo con pulsante apremio y
mi deseo se desborda consumiéndolo todo,
en un abrazo incandescente e
inútil que apenas te evoca,
cuando mi apremiante voz de chispas te llama en el silencio,
como el brillo de una estrella en el vacío sideral.


Oscuridad

Gritos de ausencia,
aclaman miseria,
incontables esfuerzos de nada,
evanescente falta de contraste,
agonizante espera,
inconsolable llanto,
cuanta angustia,
torrentes de ruina,
sin lucha,
vacía,
cada vez más profunda,
más oscura,
desolada,
atrapada,
encerrada,
sin escape,
sin aliento,
débil y triste.
Jaula sin llave te has permitido,
elección de cadenas,
almas dormidas sin ganas de descubrir tiempos.

Guardas silencio y se te descubre tanto.
Enigma que atraes con un paso posible salida o encierro.


II


Afuera

Tengo todo el espacio disponible menos donde tú te ocultas.
Mi anhelo por ti se despliega hasta lo ilimitado,
pero el hermetismo de tu ser,
es la única frontera que no puedo transgredir.

Te imagino solamente:
cálida, apacible, intrigante y sugestiva.
Eres secreto,
refugio,
castillo,
feminidad pura en simbólica presencia.
Mi ser entero es apertura ansiosa,
desaforado abrazo que nunca se cumple.
El tamaño de mi presencia liberada hasta el delirio,
es un reflejo de la obsesión que motivas en el vacío,
mi ser ausencia que sin palabra alguna dice mi nombre,
queriendo evocar el tuyo: no quiero serlo todo para ti,
quiero todo ser en ti. El afuera solo se concibe por el dentro,
el dentro simplemente aguarda,
dejando que el afuera cubra su seductora
manifestación que atesora el secreto de todo,
con su anhelante deseo sin final.


Adentro

Incontables puertas a mágicos mundos,
cada una con tanta intriga,
misma que traspasa barreras,
para llegar al núcleo,
lleno de maravillas,
a simple vista sencillas,
pero llena de acertijos,
aquellas posibles de lograr descifrar,
aprendiendo a escuchar,
observar,
callar;
ahí está la clave: estando dentro;
única forma de descubrimiento,
para
alcanzar el abrazo,
brindado en el paso del viaje.

III


Prosa

Como la luz te busca y el afuera te ansía,
intento llegar a ti,
que eres deseada dualidad,
a través de la claridad expresiva.
Como mimética presencia me aferro a las cosas,
la cubro,
en dominante gesto,
para expresar lo que tu hechizo oculta con sutil sabiduría.

Donde tú quieres aludir yo quiero manifestar,
donde tu revelas maravillas yo descubro lógicos nexos,
que en el fondo- tu territorio-
no es más que una infructuosa guía que trata de llegar a ti,
lux y Sophia,
compañera eterna,
que en creativas fusiones te entreveras con mi ser discurso,
agitado torrente que desemboca mundos buscando
inundar tu cósmica presencia.

Uno y otro nos implicamos,
en cómplice dinámica,
dialéctica gestación que le da sentidos al universo,
en una secreta obra de arte,
de una belleza tan pura que nadie contempla,
pero nos obsequia el ser,
en una inocente dualidad,
que nos conduce allende cualquier límite.


Poesía

Ingreso a la vida misma,
cuanta dicha en lo sencillo,
que desarma el corazón y
aviva el espacio;
transcurso de rimas,
caricias, abrazos, fantasías, ilusiones, desapegos, alegrías,
mezcla de colores,
emociones sentidas,
sincronía de espíritu,
ritmos de esperanza,
al prometer divulgación de lo que estalla en letras,
aquellas,
que deben ser escritas para permanecer,
las que no mueren,
más bien,
trascienden
dejando tanto y
acariciando almas.